Presupuesto por incendio: qué partidas lleva
Un incendio deja tres tipos de daño distinto, y el presupuesto técnico debe distinguirlos: lo que quemó el fuego directamente, lo que dejó el humo y el hollín en zonas que ni se acercaron a la llama, y lo que mojó el agua usada para apagarlo. Aquí explicamos qué partidas cubre cada uno.
Continente y contenido: dos presupuestos distintos
El continente es la construcción misma —muros, pisos, techumbre, instalaciones—. El contenido son los bienes dentro de ella —muebles, electrodomésticos, artículos personales—. El presupuesto técnico de reparación se centra en el continente; el contenido dañado se resuelve con un inventario aparte, con el mismo criterio: qué se dañó, en qué estado y su valor.
Limpieza de humo y hollín
El hollín viaja más lejos que el fuego: zonas que nunca estuvieron cerca de la llama pueden quedar con una capa que exige limpieza técnica, no solo un lavado superficial. Esa limpieza es una partida propia del presupuesto, separada de la reparación de lo quemado directamente.
Retiro de escombros
Todo lo que el fuego dejó inutilizable —tabiques, revestimientos, mobiliario fijo— debe retirarse antes de reparar. El retiro de escombros es una partida propia, con su propio costo, no un extra "incluido" en otra línea.
Instalación eléctrica: revisión aunque "se vea bien"
El calor de un incendio puede dañar cableado e instalaciones eléctricas sin dejar marcas visibles. Por eso la revisión de la instalación eléctrica en las zonas afectadas suele ir como partida propia, incluso cuando a simple vista todo parece normal.
Valor de reposición y terminaciones
Cada elemento dañado se valoriza a su costo de reposición actual —pintura, revestimientos, pisos, cielos—. Las terminaciones (pintura, empastes, guardapolvos) suelen ser la partida más extensa, porque el humo y el agua de extinción las afectan incluso lejos del foco del incendio.
Lo que consigna el acta, no el presupuesto
La inhabitabilidad de la vivienda —si puedes seguir viviendo ahí mientras se repara— es algo que consigna el acta de inspección, pero no es una partida del presupuesto de reparación: es una condición que evalúa la compañía con tu póliza, no algo que este documento resuelva.
Cómo se prepara
Subes tu acta de inspección, pagas en línea y recibes tu presupuesto técnico desglosado por partidas —continente, limpieza de humo, retiro de escombros, terminaciones— en un máximo de 12 horas, con su boleta.
Preguntas frecuentes
¿El hollín en zonas que no se quemaron se presupuesta?
Sí. La limpieza técnica de hollín es una partida propia del presupuesto, aunque la zona no haya estado en contacto directo con el fuego —el humo se dispersa y ensucia más allá del foco del incendio.
¿Y el contenido —muebles, electrodomésticos— también se presupuesta?
Se resuelve con un inventario aparte del contenido dañado, distinto del presupuesto de reparación de la construcción misma. El criterio es el mismo: qué se dañó, en qué estado quedó y su valor.
¿La instalación eléctrica se revisa aunque "se vea bien"?
Sí. El calor puede dañar cableado sin dejar marcas visibles, por eso la revisión de la instalación en zonas afectadas suele incluirse como partida propia del presupuesto.
¿El presupuesto garantiza que el seguro pague?
No. El presupuesto es un antecedente técnico solicitado en el proceso de liquidación de un siniestro.
Importante
El presupuesto es un antecedente técnico solicitado en el proceso de liquidación de un siniestro.
